Vaya para hoy, solemnidad de la Epifanía del Señor —la manifestación de Cristo a todos los pueblos del mundo, representados en los tres reyes de Oriente— un poema de Victoriano Crémer (Burgos, 1906-León, 2009). El texto, perteneciente a su poemario Tacto sonoro (1944), critica los elementos más superficiales de la Navidad (simbolizados en los distintos elementos compositivos del Belén: arena, nube, palmera, estrellas de plata, etc.), que a veces nos impiden —o al menos nos dificultan— captar lo esencial de estos días, que no es otra cosa sino «ver a Dios en la cuna» (v. 22).

Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba (La Habana, Cuba).
¡Que me quitéis tanta arena
y la larga teoría
de esa monda lejanía
rendida a la noche en pena…!
¡Borradme del firmamento
esa nube aventurera,
y arrancadme la palmera
maniatada por el viento!Sobran estrellas de plata,
y arcángeles y pastores…
(Por los altos corredores
rueda una luna escarlata.)¡Quitadme vaca y esquilas
y sus encajes de espuma
y el gordo buey y la bruma
bebiéndose las pupilas…!¡Quítate tú, San José,
carpintero celestial…!
¡Desármame ese portal
de la falda de Belén…… que traigo el alma viajera
por ver a Dios en la cuna,
y no me dejáis: la luna,
la nube, tú y la palmera…![1]
[1] Incluido en Victoriano Crémer, Poesía total (1944-1966), 2.ª ed., Barcelona, Plaza & Janés, 1970, p. 47. Lo cito por la antología Porque esta noche el Amor. Poesía navideña del siglo XX, introducción y selección de poemas por Miguel de Santiago y Juan Polo Laso, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1997, pp. 203-204 (añado el signo de admiración de cierre del último verso).