Como indicaba en una entrada anterior, buena parte de la correspondencia conservada hasta ahora por José María Corella son cartas o tarjetas postales enviadas por Joaquín Roa a Faustino Corella, en las que alude tanto a su actividad dramática como a la revista Pregón. Transcribiré aquí algunas de las más interesantes.
Hay una tarjeta postal que Roa remite a Corella padre desde su domicilio madrileño de Fuencarral, 137, y dice así:
Madrid, 9 – Nov. 967
Querido Faustino: Recibí Pregón y te agradezco la bondad de tus elogios en tu amena crónica «Fantasmas y Aparecidos». El número es muy bueno y celebra bien las bodas de plata. Me ha gustado mucho, está muy interesante. Trabajo en el Teatro Arlequín con Amelia de la Torre en La muchacha del sombrerito rosa y me ha dicho Diosdado que en la próxima obra de Ruiz Iriarte me va a dar un buen papel; así es que soy inacabable; también he intervenido en una película que se titula El diablo debajo de la almohada, arreglo de El curioso impertinente, modernizado, pero no conozco más que mis escenas; allá veremos lo que sale.
Para la T.V. me suelen llamar algunas veces, pero siempre con prisas y me da miedo porque hay que ser un empollón y si te falla la memoria pasas una vergüenza. Mantengo la actividad, pero hasta donde se puede. ¿Qué más os he de contar de mí? Si tuviera un claro hasta lo de Ruiz Iriarte me gustaría escaparme para aniñarme en Pamplona durante la Navidad y tocar el almirez la víspera de Reyes. ¿Qué más os [he] de decir? Ojalá pudiese ir, pero hoy, precisamente, cuando escribo me estoy oliendo que me van a decir que trabaje en la próxima que preparan de Antonio Gala, que me parece poco comercial. Pero habrá que seguir en la galera. No me agrada, pero… Cariñosos saludos a José Mari y Señora y a la madre.
Abrazos
Joaquín
Otra, fechada en Madrid, a 7 de julio de 1971, alude a la muerte de José María Iribarren:
Madrid 7 – julio 971
Querido Faustino. Te escribo para que sepas que he recibido PREGÓN pues se cruzó con mi tarjeta anterior. ¡Qué pena de José María! Al leer y releer la revista me obsesiona más su recuerdo. Gracias por el cuidado de mi alegato. Todo está bien, pero se oscurece el ánimo por la pérdida del amigo de años y años de PREGÓN.
Abrazos a todos
Joaquín
En una escrita en «Madrid, 30 de marzo 973» comenta:
Querido Faustino y pregoneros queridos. La señora Iraburu tuvo la gentileza de entregarme vuestra amable carta. Siempre agradecido. ¿Cómo no acordarme de Pregón cuando me entrevistan, ese Pregón que acoge mis pequeñeces de aprendiz de escritor?
Y en otra, Madrid, 19-2-75, leemos:
Querido Faustino. Supongo que enlazarás primavera y verano para Pregón. Por eso no te he enviado croniquilla; dime si debo hacerlo ahora. No sé si mandarías el ejemplar de Navidad a Radio España; a mí no me han dado ninguna noticia. Deseo que os encontréis muy bien de salud los pregoneros y, claro, la familia Corella, con mucho cariño. Yo estoy acabando la película Balada de los tres inocentes y por ahora pretendo descansar unos meses, que ya está bien de dinamismo. Abrazos
Joaquín
En otra carta le avisa de su intención de retirarse a Pamplona:
Madrid 8 Agosto 977
Querido Faustino. Muchas gracias. Acabo de recibir PREGÓN. Lo leeré. Por encima he visto algo. El recuerdo de Perico García Merino es entrañable, como lo del 35 Aniversario con las ausencias, Iribarren, Baleztena y algunos más que estamos en cola. Yo quisiera acabar de arreglar lo que tengo aquí para incorporarme a la Misericordia, que a mí me ilusiona como un oasis de paz. Ya me es difícil trabajar, aunque sea una pena. A José Mari, tu señora, tus nietos y pregoneros mi cariño.
Joaquín
En fin, esta es una que le escribe a Roa el dramaturgo Víctor Ruiz Iriarte:
1 – Abril – 74
Muchas gracias, querido y admirado Don Joaquín, por su carta. Es una delicia —la he leído un par de veces— y no sabe usted cómo se la agradezco. Muchas gracias, también, por ese estupendo análisis que hace de Historia de un adúltero, donde, para suerte mía, usted obtuvo un éxito inolvidable.
Sentí mucho que no pudiera usted repetir su estupenda versión de El Doctor ante las cámaras de TV. En Prado del Rey —se lo digo a usted porque es la verdad— también lo lamentaron muy sinceramente.
Cuídese, querido Don Joaquín. Le quiere y le admira mucho este amigo incondicional que le envía un abrazo muy fuerte, muy fuerte
Víctor Ruiz Iriarte[1]
[1] Para más detalles ver Carlos Mata Induráin, «Semblanza de Joaquín Roa (1890-1981), actor y escritor pamplonés», Pregón Siglo XXI. Revista Navarra de Cultura, 11, San Fermín de 1998, pp. 8-11. Ver ahora Francisco Benavent, Joaquín F. Roa, Pamplona, Filmoteca de Navarra, 2020.









