«Los de abajo» de Mariano Azuela: Demetrio Macías o el desencanto de la Revolución (1)

Demetrio, protagonista principal de la novela de Mariano Azuela, entra en la Revolución por las injusticias contra él cometidas, no por la defensa de unos ideales superiores, que no posee. Luis Cervantes será quien lo aleccione al respecto. Pero la primera vez que hablan, cuando el curro es capturado, se produce este significativo diálogo:

—Yo he procurado hacerme entender, convencerlos de que soy un verdadero correligionario…

—¿Corre… qué? —inquirió Demetrio, tendiendo una oreja.

—Correligionario, mi jefe…, es decir, que persigo los mismos ideales y defiendo la misma causa que ustedes defienden.

Demetrio sonrió:

—¿Pos cuál causa defendemos nosotros?…

Luis Cervantes, desconcertado, no encontró qué contestar (p. 93)[1].

Demetrio le explica a continuación sus causas para entrar en «la bola» (pp. 113 y ss.): el enfrentamiento con el cacique don Mónico. Sus palabras, que no voy a copiar aquí, revelan su total desconocimiento de la situación en el resto del país. Demetrio conoce tan solo lo suyo, la realidad más cercana. Su único deseo es que ya nadie le moleste para poder abandonar la lucha: «No quiero yo otra cosa, sino que me dejen en paz para volver a mi casa» (p. 115).

Revolución Mexicana

Luis trata de hacerle comprender que existen otros intereses por los que luchar aparte de los personales, los que se elevan de lo particular a lo general:

Usted no comprende todavía su verdadera, su alta y nobilísima misión. Usted, hombre modesto y sin ambiciones, no quiere ver el importantísimo papel que le toca en esta revolución. Mentira que usted ande por aquí por don Mónico, el cacique, usted se ha levantado contra el caciquismo que asola toda la nación. Somos elementos de un gran movimiento social que tiene que concluir por el engrandecimiento de nuestra patria. Somos instrumentos del destino para la reivindicación de los sagrados derechos del pueblo. No peleamos por derrocar a un asesino miserable, sino contra la tiranía misma. Es lo que se llama luchar por principios, tener ideales. Por ellos luchan Villa, Natera, Carranza, por ellos estamos luchando nosotros (pp. 116-117).


[1] Cito por Mariano Azuela, Los de abajo, ed. de Marta Portal, Madrid, Cátedra, 1980.

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Acerca de insulabaranaria

Soy Catedrático acreditado de Literatura española, investigador y Secretario del Grupo de Investigación Siglo de Oro (GRISO) de la Universidad de Navarra (Pamplona), Secretario del Instituto de Estudios Auriseculares (IDEA, Madrid / Nueva York) y Secretario de la Asociación de Cervantistas. También correspondiente en España de la Academia Boliviana de la Lengua. Mis principales líneas de investigación se centran en la literatura española del Siglo de Oro: comedia burlesca, autos sacramentales de Calderón, Cervantes y las recreaciones quijotescas y cervantinas, piezas teatrales sobre la guerra de Arauco, etc. También me he interesado por la literatura virreinal (en especial la de ámbito chileno), la literatura española moderna y contemporánea (drama histórico y novela histórica del Romanticismo español, novela de la guerra civil, cuento español del siglo XX…) y la historia literaria de Navarra.

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