«Llámenla como quisieren», de José Joaquín Benegasi y Luján: la dedicatoria «Al lector»

Al texto de la comedia propiamente dicho le anteceden unos versos dirigidos «Al lector»[1], en los que el dramaturgo, José Joaquín Benegasi y Luján, indica que su numen «a lo festivo se inclina» y, además, alude a la brevedad de su pieza dramática:

Jornadas tan limitadas,
solo yo las escribí,
porque me hallo viejo y
no estoy ya para jornadas.
Perdonen mis humoradas,
porque mi numen, tal cual,
gusta de gastar su sal
y a lo festivo se inclina,
pero no soy tan gallina
que me complazca el corral[2].

De estos versos —y de las alusiones dilógicas que encierran— parece deducirse que el autor se considera ya viejo (en realidad, si la obra se publica hacia 1753, tendría entonces unos cuarenta y seis años), que su inventiva es esencialmente jocosa y que, en principio, no piensa destinar su pieza a la representación pública (al menos eso parece querer indicar el no meterse en el corral: ‘el de comedias’). Quizá convenga ponerlos en relación con otros que dice el Conde en la Jornada segunda, y que tal vez pudieran estar reflejando circunstancias personales del autor, es decir, de la relación de Benegasi y Luján con el teatro de su tiempo:

CONDE.- Unas veinte comedias tengo escritas
y son fatales.

LEONOR.- Pues serán bonitas.

CONDESA.- ¿Por qué a los tramoyistas no comboyas?

CONDE.- Porque a mí no me llevan las tramoyas.

CONDESA.- ¿Por qué no das siquiera los sainetes?

CONDE.- Porque no son los míos de juguetes.

CONDESA.- Quizá valieran, como ya es costumbre.

LEONOR.- ¿Qué te darían?

CONDE.- Una pesadumbre.
Observo yo los cómicos preceptos
y no gusta ya el patio de conceptos.

CONDESA.- ¿Pues de qué gustan, dime, sus cuadrillas?

CONDE.- De meneos, de teatro y tonadillas (vv. 497-508).

Pienso que el autor puede estar aludiendo al hecho de que el público de su tiempo gusta más del teatro que abusa de la tramoya (por ejemplo, las comedias de magia, las bélicas, las de gran aparato…) o de los géneros musicales («tonadillas») que de un teatro, como es el suyo, basado fundamentalmente en la comicidad verbal, en la agudeza conceptista (los conceptos a los que alude ahora, las humoradas que mencionaba antes).

Tramoyas
Tramoyas

Sea como sea, la lista de «Interlocutores» sigue poniendo de manifiesto ese genio bienhumorado del autor, que hace uso de la onomástica burlesca: así, encabeza el reparto el conde de No se sabe, y se incluye también entre los personajes un gracioso llamado Mequetrefe, nombre que más adelante, ya en el interior de la comedia, servirá para introducir algunos juegos de palabras:

CONDESA.- Mequetrefe, callad y tened modo.

MEQUETREFE.- Un mequetrefe suele hablar en todo.

CONDESA.- A otra parte, si gastas más razones.

CONDE.- Mequetrefes tendremos a montones.

MEQUETREFE.- Eso, señor, me da mayor contento,
pues van los mequetrefes en aumento (vv. 463-468).

El reparto de la obra es muy reducido, con seis personajes de intervención destacada: el Conde y la Condesa, don Diego y doña Leonor, don Juan de Cevallos y Mequetrefe; el resto son meras comparsas (dos pajes, una viuda, un poeta, un agente de negocios, un letrado, un doctor y un pastelero, más los músicos). Ese reparto no muy amplio va en correspondencia con la mencionada brevedad de la pieza, circunstancia a la que se alude nuevamente, de forma chistosa, en el ultílogo:

TODOS.- Y no la notéis por corta [a la comedia],
pues siendo así nadie niega
que es menos mala si es mala
y es mejor si sale buena (vv. 839-842)[3].


[1] Las citas serán por mi reciente edición: José Joaquín Benegasi y Luján, Llámenla como quisieren, edición, estudio preliminar y notas de Carlos Mata Induráin, en Carlos Mata Induráin (coord.), Antología de la literatura burlesca del Siglo de Oro. Volumen 8. Comedias burlescas, Pamplona, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 2020, pp. 617-696.

[2] Estos versos preliminares se presentaban con algunas variantes en la primera edición.

[3] Ver para más detalles Carlos Mata Induráin, «Llámenla como quisieren, de José Joaquín Benegasi y Luján, comedia burlesca del siglo XVIII», Oppidum. Cuadernos de Investigación, 3, 2007, pp. 189-219 o el estudio preliminar a mi edición del 2020 (pp. 619-648).

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