Literatura hebraica en Navarra: Yehudah ha-Levi

(Dedico la entrada de hoy a Shai Cohen, doctorando del GRISO promotor y mantenedor de esta red de blogs que forman la GRISOSFERA.)

La ciudad de Tudela, y en concreto su judería (la más importante de Navarra), fue el lugar de nacimiento de tres navarros ilustres y universales: Yehudah ha-Levi, Abraham ibn Ezra y Benjamín de Tudela. Hemos de tener presente que la cultura hispano-judía alcanzará un gran desarrollo en torno al reino de taifa de los Banu Hud en Zaragoza y que Tudela sería una prolongación de la taifa zaragozana hasta el año 1119 en que es incorporada a la Cristiandad por Alfonso I el Batallador. «Tudela, la Tutila de al-Andalus —escribe José María Corella—, florón sobresaliente del reino taifa de Zaragoza de los Banu Hud, es la cuna de la literatura de nuestra tierra y hasta el presente, considerándose en bloque la trayectoria histórica de la literatura en Navarra, nadie puede discutirle la capitalidad de las letras navarras»[1].

En los tres judíos tudelanos mencionados vamos a encontrar representados, respectivamente, los campos de la poesía, la ciencia y la literatura de viajes. En conjunto, sus obras constituyen una singular aportación al mundo cultural de ese momento. Los tres escritores nacieron en Tudela en una franja temporal de unos cincuenta años, en un momento que los estudiosos califican como de verdadera Edad de Oro para la comunidad judía. Sin embargo, los tres personajes, inteligentes y cultivados, verdaderos ilustrados para la época, emigraron a centros culturales de otros lugares y fueron embajadores del acervo de la comunidad hispana en toda Europa. Hoy me aproximaré brevemente al primero de ellos, quedando para futuras entradas el examen de las figuras de Abraham ibn Ezra y Benjamín de Tudela.

Monumento a Yehudah ha-Levi

Yehudah ha-Levi (Yehudah ben Samuel ha-Levi, cuyo nombre se transcribe también con otras grafías: Yehudah Halevi, Yehudá ha-Leví, Judah Halevi…), nacido en Tudela hacia el año 1070, fue llamado por Menéndez Pelayo «príncipe de los poetas hebraico-hispanos»; también en opinión de Fernando González Ollé es «el mejor poeta hispanohebreo». Se le ha conocido con el sobrenombre de «El castellano», porque durante cierto tiempo se le creyó natural de Toledo (la confusión tiene su origen en el parecido de las grafías árabes de Toledo y Tudela). Cultivador de temas religiosos y profanos, sus composiciones se clasifican en diversas categorías: poesías báquicas, amorosas, florales, festivas, enigmáticas, de amistad, latréuticas (de glorificación al Creador), del mar, epitalámicas… Del conjunto de su producción cabe destacar las Siónidas (poesía sagrada) y el Qesudá o Himno de la Creación, composición que sigue el Salmo 104. «En ella canta a Dios y a los reinos de la creación con una gran densidad de conceptos bíblicos, hallándose estructurada en series rítmicas pareadas», escribe Corella[2], para quien esta obra, la más famosa y universalmente conocida de Yehudah ha-Levi, es también «lo mejor de toda la literatura hebraicoespañola».

Retrato de Yehudah ha-Levi

Merece la pena transcribir aquí un par de textos poéticos de Yehudá ha-Leví. En primer lugar, una poesía amorosa (son poemas que suelen centrarse en la descripción de la belleza o el recuerdo de la amada, equiparada muchas veces a una cierva o gacela):

La cierva lava sus vestidos en las aguas
de mis lágrimas y los tiende al sol de su esplendor.
No precisa agua de manantiales, pues tiene mis ojos,
ni sol, con la belleza de su figura.

 El segundo texto es un poema báquico, que canta al vino:

Las copas sin vino son pesadas,
son arcilla como las vajillas de barro,
mas al llenarlas de vino se hacen leves
lo mismo que los cuerpos con las almas.

Estos poemas, que reproduzco en traducción española, los compuso Yehudah ha-Levi en hebreo. Pero también se le recuerda como autor de varias cancioncillas o jarchas. Las jarchas son la primera muestra de una manifestación literaria en lengua romance peninsular (son asimismo el testimonio más antiguo de poesía lírica en una lengua románica). Las jarchas han llegado hasta nosotros en escritura hebrea o árabe. No son composiciones autónomas, sino estrofas que cierran a modo de estribillo o finida los poemas llamados muwassahas o moaxajas, cuya composición inició Muqqadam ibn Muafa, el Ciego de Cabra. He aquí tres jarchas de Yehudah ha-Levi, con su correspondiente versión en castellano actual:

Des kuand mieu Cidiello vénid,
tan buona albixara!,
com’rayo de sol éxid
en Wadalachyara.

Cuando mi Cidiello llega,
¡qué buenas albricias!,
como rayo de sol sale
de Guadalajara.

Bayse meu qorazón de mib.
¡Ya Rabb, si se me tornarad!
¡Tan mal me dóled li-l-habib!
Enfermo yed: kuand sanarad?

Vase mi corazón de mí.
¡Ay, Señor, si se me volverá!
¡Tanto dolor por el amigo!
Enfermo está: ¿cuándo sanará?

Garid bos, ay, yermanellas,
kom kontener he mew male.
Sin el-habib non bibreyo:
ad ob l’irey demandare?

Decid vos, ay, hermanitas,
cómo contendré mi mal.
No viviré sin mi amigo,
¿adónde le iré a buscar?

Con estas palabras valora José María Corella la aportación lírica del poeta judeo-navarro:

Todo en la poesía y en la obra de Yehudá ha-Leví […] nos habla de un carácter amable, cortés y suave, fácil a los encantos con que le brinda la naturaleza, la juventud, los amigos con cuyo trato se deleita. Conforme los años discurren y la mayor parte de los amigos de su juventud van desfilando bajo las sombras de la muerte, un acento de mayor gravedad se delinea en sus escritos. Es el alma de un poeta, herida por dolores y recuerdos, por experiencias y nostalgias, que madura en sazón sublime de aromas y sentidos sentimientos. El espectáculo de la triste situación de su pueblo (ese pueblo que fue elegido de Dios y tomó en depósito los más altos destinos), sujeto a continuos desmanes y atropellos fuera del oasis que los reinos del norte brindaban, llena de dolor el corazón de este navarro judío y poeta. Pero no encontramos en él ningún atisbo de desaliento. Yehudá es cantor excelso de la esperanza, una esperanza que reside en la nobleza del alma curtida en la afirmación de la más depurada espiritualidad bíblica. Por eso encontramos en su poesía la contraposición de la perenne belleza del alma con la caducidad de las cosas mundanas. Su poesía, ante todo y sobre todo, es una poesía moral entonada a través de la más cálida emoción bíblica y que huye de cualquier tópico de corte moralista y estoico[3].

Yehudah ha-Levi es autor también de una obra filosófica, el tratado titulado Kuzari o Libro de la prueba y del fundamento sobre la defensa de la religión despreciada, de enorme importancia en la apologética judaica, y que ejerció poderosa influencia en títulos concretos de don Juan Manuel y de Raimundo Lulio. Corella (y con sus palabras cerraré mis comentarios) nos ofrece un resumen de su contenido:

Obra apologética, moldeada sobre un cañamazo de clásica estirpe oriental, tenía el prestigio de un hecho histórico: un rey —el de los Kuzares—, lleno de buena fe en sus obras, pero envuelto en la ignorancia del paganismo, siente la necesidad de remontarse a la verdadera religión. A tal efecto, procura ser instruido en la de los cristianos, en la de los musulmanes después, y, por fin, viendo la base bíblica en que descansan ambas, acude a un sabio judío, quien le conquista para su religión y le instruye en la misma, solventándole las dificultades de toda índole que asaltan al regio neófito»[4].


[1] José María Corella, La literatura y los escritores hebraicos en Navarra, Pamplona, Diputación Foral de Navarra (Dirección de Educación), 1980, p. 12.

[2] Corella, La literatura y los escritores hebraicos en Navarra, p. 12.

[3] Corella, La literatura y los escritores hebraicos en Navarra, p. 13.

[4] Corella, La literatura y los escritores hebraicos en Navarra, p. 15.

7 pensamientos en “Literatura hebraica en Navarra: Yehudah ha-Levi

  1. Muchas gracias Carlos. Desconocía el lugar de nacimiento de estos tres personajes judíos tan apreciados en Israel y en el mundo judío. De hecho, Yehuda Ha Levi, como lo has dicho bien, es una de las grandes figuras históricas pertenecientes, efectivamente, a Tor Hazahav (una cola (“tor”) de figuras judías renombradas que nacieron y crecieron en la península, desde el siglo IX hasta el siglo XIII). Es una de múltiples razones porqué España siempre está vista con alto estima y cariño por la cultura israelí.

    • Me alegra mucho, Shai, que te haya gustado la entrada que, por supuesto, como todas las del blog, es divulgativa: no soy experto, ni mucho menos, en Yehudah ha-Levi… En Navarra, hubo importantes juderías (Tudela, Estella, Pamplona…). En Estella, el barrio judío se llamó Elgacena, y ese fue el nombre que tuvo una revista literaria de Estella (creo que ya dejó de existir). Por cierto, si no conoces Estella y Tudela, algún día merecería la pena hacer una excursión para seguir esas huellas de la presencia judía. En Estella tengo muy buenos amigos que con mucho gusto nos podrían hacer de guías…

  2. ”SHALOM” profesor. Me gusta el poema porque tiene muchas riquezas . ”Ya Rabb , ya habib” son palabras arabes y hay una mezcla de portugués también en “meu qorazon” etc.
    Yehuda , era , sin duda ,talentuoso ………….. Gracias.

  3. Carlos: Muy interesante la entrada y más porque desconocía que hubiesen personajes judíos en Navarra. La temática inspira a realizar un rastreo más profundo y conocer acerca de otros judíos (no sólo en el ámbito cultural) en Navarra y lugares aledaños. Ahora cambiando un poco de tema, quisiera saber si tienes conocimiento sobre árabes o descendientes de árabes en Navarra.

    • Gracias, Miraida, por tu comentario. Sí, habrá algunas entradas más sobre escritores judíos nacidos en Navarra. En cuanto a poetas árabes, cabe destacar sobre todo la figura de Abul Abbas al-Tutilí, el Ciego de Tudela (nacido a fines del siglo XI, muerto en 1126), compositor de numerosas jarchas. Fue un poeta callejero, seguidor del Ciego de Cabra, que escribió ciento cuarenta y nueve zéjeles, coplas y moaxajas. Hay una edición bastante reciente de sus moaxajas: Abu Al-Abbás Ahmad ben Abdullah Ben Abi Hurayra al-Qaysi (El ciego de Tudela), Las moaxajas, edición al cuidado de Milagros Nuin Monreal y Waleed Saleh Alkhalifa, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2001. En ese libro encontrarás los textos de sus poemas y más información acerca de él. Espero que el dato te sirva. Saludos.

      • Es muy interesante constatar que Tanto Yahudáh -ha -Levi, como Abrahan ibn Ezra como el ciego de Tudela escriben , en sus obras menores, jarchas y zéjeles y los dos poetas hebreos utilizan en algunas de sus composiciones el árabe y el castellano, Ambos son más o menos contemporáneos. Creo (intuyo), que esas “tres culturas” idealizadas – que no se dan realmente en el resto de Al Ándalus si pudieron darse en el reino de Taifas de Zaragoza que incluia Tudela. Yo tampoco soy especialista en ese tema, pero los datos que he manejado me acercan a pensar que pudo ser así. Pudo existir.

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