Francisco Navarro Villoslada: estudios y primeros trabajos

Francisco Navarro Villoslada nació en Viana (Navarra), el 9 de octubre de 1818, y allí permaneció hasta 1829, educándose en el seno de una familia de firmes creencias religiosas[1]. Desde muy joven se aficiona a la lectura; además, el entorno medieval de Viana cala hondo en la mente del inquieto joven, que empieza a sentir curiosidad por los tiempos pasados y a emborronar sus primeras cuartillas con versos y otros escritos.

Entre 1829 y 1836 vive en Santiago de Compostela con sus tíos canónigos; cursa Filosofía y Teología y prosigue con sus escarceos literarios. A partir de 1836, debido al recrudecimiento de la primera guerra carlista, permanece de nuevo en su ciudad natal. En noviembre de 1835 había muerto en una emboscada de los carlistas su tío Nazario, que escoltaba el correo de Viana a Logroño, hecho que le afectó profundamente: desde entonces, el tema de la guerra civil aparecerá con frecuencia en sus escritos. Tímidamente liberal —por tradición familiar— en estos años mozos, ingresa en la Milicia Nacional, y hasta dedica algunas poesías al general Espartero.

Baldomero Espartero

En 1839 entra como alumno de la Escuela de Telégrafos de Logroño, pero al año siguiente se traslada a Madrid para estudiar Leyes. A fin de costearse sus gastos sin resultar oneroso a su familia comienza a colaborar en varios periódicos, y de tal forma destaca en el mundillo de la capital que a la altura de 1846 es director, simultáneamente, de cuatro importantes publicaciones: el Semanario Pintoresco Español, el Siglo Pintoresco, El Español y su Revista Literaria. Demuestra ser un trabajador infatigable: después de pasar diez o doce horas en las distintas redacciones, todavía robaba horas al sueño para dedicarse a sus producciones literarias. Su salud comienza a resentirse con estos excesos de trabajo.


[1] Para este autor ver Carlos Mata Induráin, Francisco Navarro Villoslada (1818-1895) y sus novelas históricas, Pamplona, Gobierno de Navarra (Dpto. de Educación, Cultura, Deporte y Juventud-Institución Príncipe de Viana), 1995. Y para el contexto de la novela histórica romántica, remito a Carlos Mata Induráin, «Estructuras y técnicas narrativas de la novela histórica romántica española (1830-1870)», en Kurt Spang, Ignacio Arellano y Carlos Mata (eds.), La novela histórica. Teoría y comentarios, Pamplona, Eunsa, 1995, pp. 145-198; 2.ª ed., Pamplona, Eunsa, 1998, pp. 113-151.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.