El soneto de Góngora «Ayer naciste, y morirás mañana»

En este soneto dedicado «A la rosa» es don Luis de Góngora quien vuelve sobre el mismo tema que estamos examinando de la brevedad de la belleza y la vanidad de todo lo mundano. Poco es lo que se puede añadir a lo ya apuntado a propósito de los sonetos de Lope que veíamos en entradas anteriores. El mismo motivo temático se aborda aquí con empleo de un léxico y unas imágenes semejantes. En apóstrofe a la rosa, se reitera, condensada ya desde el primer verso, la idea de la poca distancia que separa el nacimiento de la muerte, apenas un solo día. Toda la hermosura de la rosa (lucida, lozana) es «hermosura vana» (v. 5) que muy pronto se desvanecerá. Y por ello el consejo final a la rosa de dilatar su nacer para retrasar con ello también su lastimoso final (ser cortada, ser olida…), su muerte a manos de «algún tirano» (v. 12).

 Rosa seca

Ayer naciste, y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lucida,
y para no ser nada estás lozana?

Si te engañó tu hermosura vana,
bien presto la verás desvanecida,
porque en tu hermosura está escondida
la ocasión de morir muerte temprana.

Cuando te corte la robusta mano,
ley de la agricultura permitida,
grosero aliento acabará tu suerte.

No salgas, que te aguarda algún tirano;
dilata tu nacer para tu vida,
que anticipas tu ser para tu muerte[1].


[1] Cito por Luis de Góngora, Poesía, ed. de Ana Suárez Miramón, Barcelona, Ollero & Ramos / DeBols!llo, 2002, p. 113. Puede leerse también en Sonetos completos, ed. de Biruté Ciplijauskaité, 2.ª ed., Madrid, Castalia, 1975. En el v. 5 alternan las lecturas «su» y «tu». Prefiero esta última, ya que el soneto se estructura todo él como un apóstrofe a la rosa, y no hay referencia a otro posible interlocutor distinto.

24 comentarios en “El soneto de Góngora «Ayer naciste, y morirás mañana»

  1. Góngora es un poeta del Barroco español. Y aquí, en este poema, se trata un tema típicamente barroco: el desengaño de toda vanidad humana, ejemplificada en la caducidad de la belleza de la rosa.

    • Como indica la entrada, Pamela, el tema fundamental de este soneto es el desengaño, la sensación de caducidad de todo lo terreno: la rosa es un símbolo, pero se puede generalizar a otros aspectos. Igual que la rosa, con toda su belleza, tiene una vida muy breve, igual pasa con todo lo demás: todo lo humano es caduco, vano, etc. Saludos.

    • Todo el soneto se construye como un apóstrofe a la rosa: es decir, el yo lírico, la voz que enuncia el poema (no hay que confundirlo con el poeta) se dirige directamente a la rosa, a la que interpela. Aparte, luego, hay otras figuras retóricas que sirven para el ornato del poema: el verso 1 es un quiasmo (elementos dispuestos «en forma de cruz»: adverbio / verbo / verbo / adverbio); hay también interrogaciones retóricas; juegos de derivación («morir muerte», v. 8); las antítesis muerte / vida, nacer / morir, recorren también casi todo el poema, etc. Saludos cordiales.

  2. Esta poesia tengo entendido es del doctor Alfonso Espin profesor de el instituto nacional mejia en
    Quito Ecuador ,aproximadamente por el año 1987 y la escribio durante una recuperacion en un hospital cuando un amigo le llevo Flores a su habitacion yo fui su estudiante y es una gran poesia y hasta ahora la recuerdo.
    si estoy equivocado les pido disculpas gracias

    • No es exactamente un oxímoron, aunque sí se manejan ideas opuestas o antitéticas (ayer/mañana, nacer/morir). Como figura retórica, ese verso es un quiasmo (elementos dispuestos en forma de cruz: adverbio / forma verbal / forma verbal / adverbio).

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