Don García Hurtado de Mendoza en «El gobernador prudente» de Gaspar de Ávila (13)

El elemento religioso constituye un aspecto muy destacado en el desarrollo de esta comedia[1]. Algunos detalles nos han ido apareciendo ya en entradas anteriores, pero los sintetizaré ahora recordando las escenas y los motivos esenciales. Un aspecto destacado es la piedad religiosa de don García. Ya comenté la escena en la que se tumba en el suelo al paso del Santísimo Sacramento, que sirve para poner de relieve la piedad y la humildad del gobernador, y que —en esta comedia— va imbricada con el acto gubernativo de la detención de Villagrán. Otro detalle de ese comportamiento piadoso: cuando los indios se ofrecen a poblar algunas ciudades que han quedado deshabitadas por la guerra, don García decide que la primera ha de ser la Concepción, «porque tenga preeminencia / por el nombre, como es justo» (vv. 2476-2477)[2].

Arauco domado, de Pedro de Oña

Otro detalle que merece comentario es la denominación de San García que se aplica al personaje: cuando quedan derrotados los araucanos, los demás indios que les seguían en la rebelión acuden en masa a someterse a los españoles, momento en que comenta Bocafría: «Dicen que eres San García / y que te quieren besar / los pies» (vv. 2371-2373a). Como anota Patricio Lerzundi, esta denominación de San García estaba ya en el exordio del Arauco domado de Oña («¡oh, sublime garza Sant García!»). Y es ahora cuando parece cobrar más sentido la alusión al Flos Sanctorum de Villegas: podríamos decir que del panegírico hemos pasado definitivamente a la hagiografía; don García se ha convertido ya en San García.


[1] Esta entrada forma parte del Proyecto «Autoridad y poder en el teatro del Siglo de Oro. Estrategias, géneros, imágenes en la primera globalización» del Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España (FFI2014-52007-P).

[2] Cito por Gaspar de Ávila, El gobernador prudente / The Prudent Governor, ed. de Patricio Lerzundi, Lewiston / Queenston / Lampeter, The Edwin Mellen Press, 2009, con ligeros retoques en la puntuación. Para más detalles sobre la comedia, ver Carlos Mata Induráin, «Del panegírico a la hagiografía: don García Hurtado de Mendoza en El gobernador prudente de Gaspar de Ávila», Hispanófila, 171, junio de 2014, pp. 113-137.

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