Personajes del «Quijote»: Grisóstomo, Cardenio y don Fernando

Varios personajes más los encontramos en las historias intercaladas del Quijote[1]: Grisóstomo es el prototipo de pastor enamorado que, tras sufrir el desdén de su amada Marcela, muere —o se suicida— por amor.

Grisóstomo muerto de amor

Por su parte, Cardenio y don Fernando protagonizan unos amores entrecruzados: don Fernando es hijo del duque Ricardo y Cardenio su vasallo; entre ambos existe una relación jerárquica, pero también una amistad, que será traicionada por don Fernando cuando intente seducir a Luscinda, la amada de Cardenio. De esta pareja destaca el modo de caracterización de Cardenio, cuyo comportamiento se encuentra marcado por la cobardía y la falta de decisión.

Cardenio

Asimismo, Cardenio aparece como un loco frente a don Quijote. Recordemos el abrazo que se dan en Sierra Morena el Caballero de la Triste Figura y el Roto de la Mala Figura. Además, el enloquecido deambular del enamorado Cardenio por la agreste sierra sirve de modelo para la penitencia amorosa de don Quijote. Por su parte, don Fernando encarna al noble que olvida su deber y deja de comportarse como se esperaría de su condición, ya que abusa de su poder al deshonrar a su vasalla Dorotea.


[1] Reproduzco aquí, con ligeros retoques, el texto de Mariela Insúa Cereceda y Carlos Mata Induráin, El Quijote. Miguel de Cervantes [guía de lectura del Quijote], Pamplona, Cénlit Ediciones, 2006. Las citas del Quijote corresponden a la edición del Instituto Cervantes dirigida por Francisco Rico, Barcelona, Editorial Crítica, 1998.