«Cervantes no escribió el “Quijote”»

Tan radical, atrevida y peregrina afirmación no es, por supuesto, mía, ni se trata tampoco de una de las bromas propias de un 28 de diciembre, Día de los Inocentes, a la que haya querido dar entrada hoy en el blog. La afirmación es del Prof. Francisco Calero Calero (UNED) y fue enunciada en una conferencia que tuvo lugar el pasado viernes 21 de diciembre en la Universidad de Navarra, en el marco de una reunión del Grupo de Estudios Medievales y Renacentistas (GEMYR), dirigido por Javier Vergara Ciordia (UNED). Su argumento es en esencia que, dado que en el Quijote hay un conocimiento «en grado máximo» de las disciplinas universitarias, de varios saberes humanísticos (retórica, traducción, etc.) y, en general, de muchos otros conocimientos científicos (medicina, astronomía…), la novela no pudo ser escrita por alguien que no hubiese pasado por la Universidad; Cervantes no pasó por la Universidad, ergo Cervantes no es el autor del Quijote.

Cervantes

Por si algún curioso y desocupado lector estuviere interesado en ver con más detalle los argumentos del Prof. Calero, puede consultar su trabajo «Las disciplinas universitarias en el Quijote o “siendo de toda imposibilidad imposible”», publicado en Historia de la Educación. Revista interuniversitaria, 31, 2012, pp. 31-51 (confieso paladinamente que yo no lo he leído; con la conferencia ya tuve bastante…). Es más, a una pregunta mía, el Prof. Calero respondió que tampoco son de Cervantes ni las Novelas ejemplares, ni el Persiles, ni sus obras de teatro. El Prof. Calero prometió seguir investigando para proponer, en el plazo de un año, la posible identidad del autor del Quijote. Habrá que estar atentos, entonces, porque quizá haya que cambiar el nombre a la Asociación de Cervantistas y, de paso, tirar por la borda varios siglos de Cervantismo.

Interrogación

Y si hasta ahora teníamos el enigma de Avellaneda, es decir, el problema de no saber a ciencia cierta quién fue el enemigo de Cervantes que se le adelantó con la segunda parte apócrifa del Quijote, ahora se le vendría a sumar este otro enigma mayor de saber quién escribió el Quijote, pues resulta «de toda imposibilidad imposible» —según, claro, el Prof. Calero— que fuese Cervantes. Insisto en que no es inocentada y reitero que la idea se expuso públicamente el pasado 21 de diciembre en un ámbito académico: el Aula 30, ¡ay!, del Edificio Central de la Universidad de Navarra, el mismo espacio donde una semana atrás nos reuníamos 40 cervantistas de todo el mundo para hablar de las recreaciones cervantinas